Órdenes del amor

Verdugo y víctima en lectura sistémica

Concepto profundo del trabajo sistémico: víctimas y verdugos pertenecen al sistema y necesitan ser nombrados. El reconocimiento no es aprobación moral; es restauración del orden sistémico.

Daniela Giraldo Glosario sistémico

Una de las posiciones más singulars y profundas del enfoque sistémico hellingeriano: tanto víctimas como verdugos pertenecen al sistema familiar cuando alguno de ellos ha tocado al clan. Excluir a uno o a otro genera, según Hellinger, dinámicas transgeneracionales graves.

Ejemplo paradigmático: una familia con miembros víctimas del Holocausto, dictaduras, violencia familiar grave o crímenes recibidos. La tendencia natural es nombrar y honrar solo a las víctimas, excluyendo del relato a los victimarios. Hellinger sostuvo que esta exclusión no protege —al contrario, asigna al clan la tarea de incluirlos y la pasa a las generaciones siguientes—.

Distinción crítica — reconocimiento NO es aprobación moral: reconocer que un verdugo perteneció al sistema no significa absolverlo, justificar lo que hizo o equipararlo a la víctima. Reconocer es nombrar la realidad: 'ocurrió, X lo hizo, Y lo padeció'. La justicia (legal, moral, simbólica) es ámbito distinto. El trabajo sistémico opera en el nivel del orden de pertenencia, no en el de la justicia.

Aplicado al lado del verdugo en el clan: cuando el verdugo es ancestro propio (el bisabuelo abusivo, el tío estafador, el padre violento), la lectura sistémica honra a las víctimas ('a ti que sufriste lo que él hizo, te veo, te honro') y a la vez reconoce al verdugo como parte del sistema ('a ti que hiciste daño, te veo, perteneces, dejas conmigo lo que pasó').

Aplicado al lado de las víctimas en el clan: las víctimas a veces son excluidas tanto como los verdugos —por vergüenza, por silencio defensivo, por dolor inelaborable—. Reconocerlas con dignidad y dar voz a su sufrimiento es movimiento clave.

Mirada contemporánea: la posición de Hellinger sobre verdugos y víctimas ha sido revisada por sectores del campo, especialmente por declaraciones tardías que parecían moralmente equivalentes. Consteladores serios contemporáneos (incluida Daniela) sostienen el principio sistémico (ambos pertenecen) pero con cuidado ético explícito de no equiparar moralmente.

Bibliografía

  • Los órdenes del amorBert Hellinger. Herder, 2001.
  • Constelaciones familiares: orden, jerarquía, equilibrioBrigitte Champetier de Ríos. Editorial Grupo Cero, 2005.

Estos libros están en la biblioteca de referencia que nutre Constelando el Origen.

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