Por fin entendí lo que mi cuerpo intentaba decirme.
Llevaba mucho tiempo cargando un malestar emocional que no me dejaba en paz y que siempre volvía. Trabajando con Daniela pude entender qué emoción oculta y qué historia no resuelta venían pidiendo ser miradas. Su forma de explicar y de sostener durante el proceso es increíble. Hoy me siento en paz conmigo misma y con una tranquilidad mental que hacía años no sentía.


